viernes, 28 de septiembre de 2007

Entre Sombras

-¡Turambar!
-Si mi señor?
-No me has informado nada, ya pasó el Laudes.
-Mi señor todo ha sido como usted lo ha deseado, las mujeres están en este momento con el Contramaestre, nos han llegado noticias de que el virus se esparció ya en la ciudad, a través del supuesto cadáver del infeliz la sustancia ya esta funcionando, con eso nos libraremos de los Policías como usted lo digo, sin embargo...
-Sin embargo?...no quiero escuchar estupideces Turambar.
-Mi señor ago hay en este asunto que no entiendo.
-No estas aquí para entender solo para llevar a cabo las ordenes del Contramaestre.
¡Dime que paso! Hay algo que falta, donde esta...
-Mi señor, lo siento hice todo lo que se me ordeno, sin embargo no encuentro a ese bastardo; le di el papel sin embargo algo ha intervenido y no ha llamado el maldito número, por mas que sabemos que necesita localizar a una de las mujeres, ¡No ha llamado! No se que hacer mi señor, necesito ayuda.
-¡Ha callar! Tus lloriqueos son infames, débiles e irresponsables, todo por tus estúpidos métodos, claro que alguien ha intervenido, sin duda ha sido el, siempre se anticipa a lo que queremos, me imagino la estúpida escena llena de bondad, de benevolencia y amabilidad, pobre infeliz ha caído en las peores manos, después de que ese estúpido sepa con quien esta no querrá haber nacido...!Malditasea!
-Que debo hacer y haré, solo ordéneme.
-Prepárate saldremos en la noche, vamos ha ver quien engaña a quien, tenemos que rescatar a ese pobre infeliz, sin ese no podremos completar el circulo, ¿El Contramaestre sabe algo de esto?
-No aun no mi señor, pero el siempre encuentra la forma de hacerlo.
-Pues hay que mantenerlo en secreto, ¡Retírate!
-Con su permiso Señor.
-¡Turambar! Espera... no quiero saber que has maltratado a las mujeres, o juro por Iluvatar que te enviare al Potro.
-Si mi señor, todo se hará como lo ordene.